Burbuja
La cama es un refugio.
La calle también.
Las estrofas mi gran secreto y tu tiempo mi pastel.
Nadie lo esperaba y sigo encerrado,
quiero entenderte pero tú ya ni has hablado.
Estoy enajenado, consumiendo mi propio aliento,
quisiera enterrar el llanto que dejaste en el desierto,
ese que te espera a que renuncies a esa posición fetal,
porque debo de advertirte que no eres mas que un niño queriendo nunca abandonar la casa de mamá.
Ese es tu estado y me has sumergido en el,
quiero dejarte a un lado pero se reventaría mi esencia también.