Nada
Ese hecho que sorprendió a todas, y por supuesto también a ellos. Nadie nunca había visto eso desde una forma tan vívida, o tal vez tan mortal; moral quizás. Lo que todos se fueron pensando sinceramente fue en la significancia de la nada y por supuesto de la existencia.
Era de suponer que aquello los hiciera estar tan seguros de todo, y de nada por supuesto, porque dicho sea de paso todos estaban como si lo que pasaba era en realidad una vida simplemente efímera o llanamente era mera coincidencia, de las buenas.
Lo cierto es que nadie, de los que pudieron haber sido muchos, pero que para ser precisos y un poquito más, eran pocos. Dos, número que no importa cuando lo bueno es que hubo testigos…
Y retomando el hecho que ciertamente me cuesta trabajo escribir, es que esa sonrisa nerviosa por haber encontrado lo que ciertamente nadie, de los dos, sí de los testigos tomados por sorpresa, había detenidose a ver durante mucho tiempo se pasó. Así como la nada, o el todo. Depende de quien lo vio.